Licitación desierta
El procedimiento termina sin adjudicar.
Se declara desierta cuando no se presentó nadie, o cuando ninguna proposición cumplió los requisitos, o cuando los precios ofrecidos no resultaron aceptables.
Suele derivar en un segundo procedimiento, a veces por otra vía. Para un proveedor, una licitación desierta es una señal: la dependencia sigue necesitando eso.